Las articulaciones entre las vértebras(1) se llaman articulaciones facetarias. Los huesos sufren cambios degenerativos con la edad debido a la artrosis o desgaste de las superficies articulares. Debido a esto los huesos se deslizan unos sobre otros con fricción y limitaciones.

Las consecuencias de ésta fricción y limitaciones son la degradación excesiva de los cartílagos articulares y en algunos casos, la subluxación de la parte trasera, además de una extensión o separación de la cápsula de la articulación facetaria (sobre todo de la L5-S1). Este proceso conduce a la irritación de las articulaciones, lo que conocemos como el síndrome facetario.

Síntomas del síndrome facetario

El síntoma más característico que se generan por la degeneración de las facetas es el dolor. El dolor tiene la característica de estar ubicado en la parte lumbar de la columna vertebral, y puede irradiarse hacia las nalgas, la ingle y la parte posterior del muslo. Además el dolor se agrava cuando se está mucho tiempo de pie y con los movimientos de hiperextensión, inclinación y rotación contralateral (en éstos movimientos la articulación está más comprimida). Hay una mejora del dolor cuando se está acostado en la cama y cuando se realiza el movimiento de inclinación hacia delante, porque las superficies de las articulaciones posteriores se alejan (sin compresión no se genera dolor).

Diagnóstico del síndrome facetario

El Síndrome Facetario lumbar puede ser diagnosticado teniendo en cuenta:

  • Los síntomas (ya mencionados arriba)
  • Diagnóstico por imagen (radiografías, tomografía axial computarizada, resonancias magnéticas). Las vértebras con plataformas aplanadas o irregulares, los crecimientos óseos hacia la parte posterior de las vértebras, la calcificación de ligamentos las reducciones de los espacios interdiscales y los quistes muestran una artrosis avanzada de las articulaciones. En la siguiente imagen podemos observar los cambios que se producen en las vértebras:

Tratamiento para el síndrome facetario.

Existen 2 tratamientos para la artrosis facetaria: el conservador y el invasivo.

Tratamiento conservador

El tratamiento conservador consiste en diferentes técnicas:

  • Láser. El láser produce analgesia debido a la liberación de ciertas sustancias que inhiben el dolor (libera serotonina, que es el precursor de las endorfinas). Además disminuye la inflamación que pueda estar generando el dolor a nivel de la articulación facetaria.
  • Reposicionamiento de las articulaciones a través de movilizaciones de la columna vertebral y otras técnicas manuales realizadas por el fisioterapeuta. El reposicionamiento disminuye la fricción entre los tejidos y disminuye el dolor.
  • Ejercicios de fisioterapia de flexibilización y fortalecimiento muscular.
  • En el caso de que la fisioterapia no ayude a disminuir el dolor se indica un tratamiento invasivo, también el quiromasaje.

    Tratamiento invasivo

  • La terapia invasiva está basada en la infiltración de anestésicos y la cortisona en el nivel de las articulaciones está indicada sólo en caso de fracaso del tratamiento conservador y sólo en casos seleccionados.
  • Una terapia experimental que ha tenido éxito en muchos pacientes es la neurotomía percutánea, es una nueva técnica de tratamiento que consiste en matar las fibras nerviosas sensoriales de la articulación facetaria con una técnica de radiofrecuencia (ondas electromagnéticas que se aplican al cuerpo).