El  masaje relajante ha demostrado ser una herramienta efectiva para aliviar el estrés y armonizar las emociones.

Además, permite recuperar la conciencia de unidad con el propio cuerpo, y es sumamente útil en el tratamiento de las contracturas producidas por una mala postura en el trabajo, tensión emocional y malos hábitos.

Un buen masaje, de entre 30 minutos o una hora, mejora la circulación en brazos, piernas y cuerpo.

Efectos del masaje

Los masajes relajantes aplicados por personal profesional proporcionan efectos casi inmediatos en los músculos, el sistema circulatorio y el linfático.

Esta técnica es capaz de mejorar la irrigación sanguínea en todos los tejidos, reduce la hipertensión, y ayuda al sistema linfático a eliminar los residuos del cuerpo.

El contacto puede estimular o relajar el sistema nervioso, favoreciendo tanto la relajación y el sueño, como la activación, dependiendo del tipo masaje que se realice.

Los masajes impactan favorablemente en las emociones del ser humano, debido a que al reducir las tensiones musculares mejora el estado anímico. Por eso, el masaje suele ser indicado para casos de ansiedad y agitación nerviosa.

Además, el aporte energético del contacto mejora la confianza en uno mismo y en los demás, lo cual puede ser de mucha ayuda en la recuperación de trastornos graves.

Muchas veces  recurrimos a los aceites esenciales, los cuales facilitan las manipulaciones y producen efectos positivos, gracias a que sus compuestos volátiles ayudan a la relajación o activación.